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October 24 Relato: EN LA SOMBRA (cualquier parecido con la realidad, NO es mera coincidencia) Con cigarrillo en mano, otro día más se disponía a abrir una de sus cuentas de esa red social que tanto acostumbraba. Ésa misma con la que normalmente se hacía pasar por una persona próxima, receptiva y adorable, aparentemente sin artificios de por medio. Como si de un voyeur se tratara, le fascinaba ojear todo lo que los demás hacían. Miraba, observaba, mientras que con otros navegadores iba entrando poco a poco en sus demás perfiles, manteniéndolos al margen en un principio, hasta que pudiera analizar cómo está el patio cibernético. Algunas de sus páginas estaban hechas con mucha meticulosidad, jugando con esos parámetros que podían llegar a confundir a los demás usuarios que formaban parte de sus contactos. Mientras por esa página se dedicaba a alabar los reportajes y entradas de los demás, por su programa de mensajería instantánea, concretamente por Messenger de Hotmail, se dedicaba a ridiculizarlos, como si de unos pardillos se trataran, junto a sus colegas (muy pocos colegas, eso sí)
Le había afectado muchísimo ser abandonado por su padre cuando era un crío, el escuchar las burlas de sus compañeros de colegio y el maltrato psicológico al que fue sometido por su angustiada madre. Nunca logró confiar plenamente en alguien. Sumaba a sus espaldas muchos kilos de baja autoestima. Todo le parecía un juego en el que no había reglas, no había límites. Pese a sus casi cincuenta años, el niño que se hallaba en su interior estaba herido de guerra, saliendo siempre que podía para saciar, de una manera equívoca, el dolor que había acumulado en tantos años. Y la mejor manera de hacerlo era dañando a los demás, creando desconcierto, y con la ventaja de tener como escudo protector la pantalla de su ordenador, donde nadie puede verte, donde la mayoría interpretan un rol determinado. Nunca quiso acudir a terapia psicológica, le parecía una pérdida de tiempo, y ya bastante lo había perdido en sus más de diez trabajos, en los que siempre era despedido porque acababan descubriendo una de sus cualidades, la de mentir de una manera casi compulsiva intentando jugársela a sus compañeros. No soportaba que los demás le superaran. Padecía esa envidia crónica que incluso llegaba a somatizar con unos recurrentes problemas intestinales. Después de tan malas experiencias, ¿qué mejor forma de seguir haciendo de las suyas que a través de internet? Su actitud estratega por estos ciberderroteros era bien sencilla. Intentaba pasear toda su simpatía ficticia por diferentes perfiles. Con el paso del tiempo fue acumulando contactos y ganándose la confianza de los mismos. Creaba reportajes, comentaba otros tantos. Para muchos de los allí presentes llegaba a parecer una persona excelente, pero él siempre se mantuvo en la suspicacia y aunque llegara a ser cierta dicha impresión, a él le daba completamente igual. Su vida social cada vez era más reducida, pocos sabían de verdad quién era. Cambió varias veces de ciudad y era muy reacio a tener relación con sus demás vecinos. Se llegó a aficionar de manera casi obsesiva a este tipo de páginas, pues aunque ésta era la que más frecuentaba, otras tantas también eran de su agrado, en las que siempre interpretaba un papel diferente. Lo que más le divertía de esa página, era hacerse pasar por alguno de sus contactos, o por lo menos simularlo, para así poder crear un conflicto interno entre los demás usuarios, ya que de manera indirecta, les hacía creer que en las denuncias que recibían sus respectivas páginas (las de sus contactos), había mediado algún que otro “inocente”. Se encargó de eliminar muchos perfiles, de alabar las condiciones de uno para luego meterle una puñalada trapera. Todo esto llegaba hasta tal límite que le conseguía excitar sexualmente. Adoraba que le insultaran cuando usaba otra personalidad con la que ponía en entredicho a los demás. Ese sadismo de su entorno social que fue una lacra en su pasado, ahora lo convirtió en una forma de escape a la que recurría de manera continua. Tan pronto lloraba como reía, creía tener el derecho de hacer infelices a los demás por el simple hecho de no serlo él. Maldecía tanto su vida que al final acababa detestando la de los demás. Ya bastante se sentía pisoteado por la sociedad, por su familia, como para que otros estuvieran un escalón por encima de su persona. Si uno se siente muerto desde hace mucho tiempo, ¿qué menos que ver a los demás en su misma situación? Hasta el momento, su conducta había quedado dentro del mundillo internauta, sin contar sus problemas laborales. Aún no había sido capaz de dar un paso más allá, de joder la vida de las personas de a pie, afortunadamente, a pesar de que dicha idea se le había pasado por la cabeza más de lo normal. Quería ver como le doraban la píldora, como se suele decir, que alabaran lo que escribía. Anunciaba continuamente su despedida cibernética para después regresar al poco tiempo. Su universo mental era un auténtico caos en el que cualquier desorden estaba justificado por su conducta, o así lo veía él. Nunca quiso reconocer que estaba enfermo, no le gustaba lo preestablecido así que siempre hizo caso omiso a los consejos que su hermano menor le daba en relación a algunos aspectos de su comportamiento, que dentro de esa falta de confianza, era en el que más confiaba. Quizá porque si ya no toleraba que los demás le dieran consejos, menos iba a aguantar los que procedían de aquellos con diez años menos, como era el caso de su hermano. Una persona que a pesar de haber sufrido lo suyo también, supo adaptarse a las circunstancias y no caer en la desolación de una sociedad infausta. La gran duda que nos quedará es cuál será el destino de esta persona cuya identidad de sádico y obsesivo era desconocida por parte de la comunidad de internet. Aunque me atrevo a presagiar que no será nada bueno, pues si no son los demás quienes lo desenmascaren, será su mente confusa la que lo haga, dejando tras de sí una larga sombra que le impida volver a actuar, pues la locura podrá con él. Saludos October 09 ALABADO SEA EL SEÑOR...Cuentan las sagradas escrituras que hace aproximadamente dos mil años (un año arriba, un año abajo, que más da…) nació en Belén, Jerusalén, un niño que cambiaría la historia de la humanidad. Respondía a nombre de Jesucristo y era la proyección del mismísimo Dios en la Tierra…El 24de junio de 1987, el destino tenía reservado para los anales de la historia el nacimiento de un nuevo niño que revolucionaría todo tipo de algoritmo balompédico. Ese día nació en Santa Fe (Rosario), una provincia porteña de Argentina, un chaval que dejaría una alegoría de milagros para la retina y sobre todo para los escritos, al igual que hiciera Cristo, el mesías, aunque en este caso se producirían en los terrenos de juego. Se apellidaría Messi, de nombre Lionel, que como si de una profecía se tratara, revelaba en su nombre no sólo la salvación, sino también su tremenda capacidad para liarla en el césped (a las defensas rivales, se sobreentiende).
Pero como bien reza el dicho, nadie es profeta en su propia tierra, y este joven emigró a España a muy corta edad con su familia, concretamente a Barcelona. Tras ser rechazado por River Plate debido a su escasa estatura por problemas hormonales (agradecidos que estamos los culés), un avispado Carles Rexach fue de los primeros en saber de su existencia. Tras ver lo que era capaz de hacer, convenció al Barcelona para que pagara el tratamiento hormonal de ese muchacho que con tan sólo doce años rebosaba un tremendo talento innato inversamente proporcional a su talla. El club no dudó ni un segundo, esa pieza era única para llevarla a la Masía. El resultado fue inmediato, dilatándose (aún más si cabe) la tremenda capacidad futbolística que albergaba.
Pasaban los años, él a lo suyo, haciendo vibrar a los aficionados mientras se paseaba por las categorías inferiores del Barcelona. Siempre varios metros por delante de sus compañeros…que digo metros, kilómetros. Hasta que el mundo de los no tan entendidos en la materia se enteró de su presencia gracias al mundial sub20 disputado en Holanda en el año 2004, a la tierna edad de 17años (con el consentimiento de su seleccionador, obviamente…gracias por descubrirlo al mundo tan pronto…) Ya se preveía lo que se podía esperar de ese bebé que se codeaba con un grupo de niños mayores. Empezó saliendo desde el banquillo y acabó siendo capitán de la selección, conquistando el título, siendo balón y bota de oro del torneo, pero sobre todo ganando mucho reconocimiento en el mundo del fútbol…Como si de un superdotado en los estudios se tratase, dio pasos agigantados ese mismo curso hasta lograr conquistar a esa novia que supo ver en él algo más que a un pequeño chaval tímido y algo reacio a la sociabilización. El Espanyol tuvo el privilegio de verle debutar en competición oficial aunque fuera unos pocos minutos. Lo bueno si es breve, ya se sabe…poquito a poco y muy suave, en permanente orgasmo...
La proyección de Dios en los terrenos de juego se empezó a rodear enseguida por una serie de Apóstoles, que aunque no eran doce exactamente, se entendían a las mil maravillas con él, aunque también hubiera algún que otro insidioso…Predicó con el ejemplo junto a san Andrés y san Javier (Xavi para los amigos…) pero sobre todo junto a Samuel, ese apóstol contestatario que ciertas fuentes superiores querían tildarlo de “traidor” junto con san Ronaldo, que no tuvo más opción que abandonar el buen camino a la eternidad, llevando su peregrinar al frío infierno de Milán (que tampoco está tan mal)
Las buenas nuevas llovían dentro del entorno de muchos miles de adeptos, pero como todo buen mártir que se precie, supo sufrir junto a los suyos ante el atosigamiento de la continua tempestad. Hace dos años que el Barcelona no gana nada, ¿resucitará al tercero? No me queda la menor duda. Dichos sacrificios le costaron lágrimas (su reacción ante la lesión en el partido contra el Celtic del año pasado dice mucho de su entrega) y un intento de crucifixión por parte no sólo por los jugadores antifútbol (recordemos la marca que le dejó en el cuádriceps Antonio López el pasado domingo), sino por los grandes imperios del universo futbolístico a base de toneladas de dinero. Hasta su propio Padre desde las alturas, no aceptaba que él fuera su sucesor, relegando todo honor en su otro hijo (político, eso sí) san Sergio, que a pesar del intento de comparación por la muchedumbre, no hay ninguna que valga en realidad (aunque hay que reconocer que hace cosas milagrosas en los campos de fútbol)
Ahora sólo tiene 21 años, con un futuro aún más brillante que su presente y que probablemente, con una edad próxima a los treinta y tres años, dejará el mundo terrenal para convertirse en esa leyenda que auguramos todos aquellos que entendemos de los Santos Escritos del fútbol.
Toda Argentina, todo el barcelonismo, vamos, todo amante del buen fútbol, tenemos depositadas en esta joven galaxia la capacidad de salvar nuestro planeta de aquellos marrulleros que vienen desde las tinieblas para hacer en el campo todo aquello que no tiene que ver con el balompié.
Ni los anteriores grandes profetas, como Ronaldinho, Rivaldo, Van basten, Baggio, Ronaldo, ni el que quizá más se aproximó para entrar en lo que es leyenda verdadera, Zinedine Zidane (y eso que es musulmán), cada cual con su estilo, claro, podrán mantener los cimientos de una iglesia que glorifique los mandamientos que Dios dictaminó para que fueran enseñados y que al parecer ha encontrado (muy a su pesar) en esta figura futbolística celestial.
Alabado seas Messias, por los siglos de los siglos, amén.
San Yván (1:6)
![]() Por cierto, aunque no venga a cuento, Raúl está a once goles de superar al gran Di Stéfano como máximo goleador en liga de la historia madridista…lanzo a Ramón Calderón (que sé que me sigue :P) la misma propuesta que se hizo con Romario cuando marcó el supuesto gol mil de su carrera (contando hasta los goles que metía por la noche cuando salía de fiesta) pero con algo más de elegancia ¿Por qué no paran el partido justo en el momento en que lo marque esta temporada (que sé que lo conseguirá) para poder entregarle una placa conmemorativa y que dedique algunas palabras a su afición incondicional? Sería un buen gesto...
Saludos. |
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