Yvan's profileEn busca de El rellano s...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
|
September 27 MATICES Este texto va dedicado a todos aquellos que no saben valorar los pequeños detalles que se encuentran a nuestro alrededor, tan fáciles de ver con el espíritu, como difíciles de vislumbrar con la mirada cotidiana, esa misma que intenta cegar nuestro juicio más interno.
MATICES
Con el trascurso de los años he ido comprobando como sin nada, se puede tener mucho más que un algo. Esa nada que es mucho más que una quimera que te hace valorar sobremanera todo eso que la sociedad no quiere darle una cuantía sin materia prima de por medio, sólo aquella que obedece a la pulcritud del sentimiento. Lo material se inmaterializa tornando de forma intrínseca a un conjunto de valores, que sin una formalidad concreta, encumbran el universo de tus ideas a un estado tangencial con la divinidad suprema. Esa misma que no entiende de insignificancia ni de desdichas indoloras.
Mi alma ya no adquiere una valía puramente estocástica, sino determinista dentro de unas tierras dubitativas en acciones y promiscuas en deshonores, esas que llevan a rastras la consciencia poblacional, arengando a unas masas que únicamente aspiran a mantener la humillación de lo indisoluble en medio de la nada en sentido estricto.
Retomo un segundo para convertirlo en horas sin tiempo definido, que me permita dilucidar un lucero de un cuerpo negro sin mayor primacía que la mezcolanza de infortunas decisiones. Salto a otro nivel sin que los demás sopesen la causalidad de mis casualidades gracias al poder de mis sempiternos sentidos, uno por cada lugar acariciado.
Quizá por esa nimiedad tan significativa, pido en este preciso instante la esencia de un segundo, para que una vez anegado en él, pueda pedir otro para poder verte de nuevo, y así sucesivamente, saboreando sonrisas entre dos polos disonantes inmortalizados entre líneas que nos mantendrán por siempre jamás, como las cenizas que absorbe el viento para ser dispersadas por las campiñas de aquellos que se desentendieron de sí mismos para acaecer ante la indiferencia de una manera involuntaria.
Hoy doy valor a todo aquello que en teoría no lo tiene, pues sólo he pedido que la increpación cautiva de mares sin agua, sea una malversación que fluye entre los vértices de la desolación, que es incapaz de atacar con eficiencia a un ejército conciso de pensamientos claros y ajenos a la penumbra de un día sin Sol. No es posible vencer cuando no se tienen armas aún teniéndolas, pues el escudo que orbita alrededor de mi imaginación, reniega de la atrocidad que procura hacer de las montañas un barranco sin final. Los susurros de tu figura pretenden ocultar la variable no aleatoria de nuestra presencia sin existir alguno
Doy sentido a la periferia que me endilga hacia el interior de cerros y montañas, en cuyas vaguadas circula el agua cristalina que nos permita ver más allá de un trozo de arcilla inmerso en cadenas de eslabones en quiebra. Altaneros solitarios de una generación endogámica que pretenden ahogarme, que pretenden ahogarnos, sin que puedan siquiera sumergirnos un centímetro en su desolación indeleble.
Vuestra atmósfera, aparentemente irrespirable, presiona lo justo y necesario sobre mi cabeza ajustada a una época donde el prejuicio, simplemente, juega el papel donde no se juega nada...Reinvento mi realidad con la confianza de que se engendre el juicio justo ante eso que ha merecido el desmerecimiento de manera inoportuna pero ante todo, de manera inflexible.
Así que para terminar elevo mi canto que revota como el eco en la inconsciencia más sensata de todos los que un día decidieron ejecutar ese momento puntual que rebaña los corazones sensibles y la sensibilidad descoritada. Posarse en lo alto de una estrella nos impulsa con más fuerza a alcanzar una meta sin bandera que brama sin temor en todas esas personas que en su momento quisimos tener algo a partir de lo que no se tiene…
Un saludo. September 24 ANTÍTESIS DE UN CONFLICTOSi viajar en el tiempo supusiera enmendar mis errores, me negaría en rotundo, pues el universo tiene su Modus operandi para que su caótico equilibrio no se vea alterado. Así que saciar mi sed retroactiva no serviría para nada que fuera más allá que hacer del ojo un arma de acceso, siempre en concomitancia con los cinco sentidos que hoy se agolpan para hacer de mí lo que el hacer no sabe crear.
Hace ya algún tiempo que el intempestivo tormento que macera mi alma, se ha aferrado a un montículo cuya única carga era la que se postra en la conciencia, aleatoria donde las haya, señalando en cada reglón de mi pesar, que el verdadero sentir se oculta tras el fruncir de los pliegues de una historia, tan colmada en memoria como a su vez carente de escoria. Esa escoria que despedida del volcán de la sapiencia, trastabilla nuestro camino relegándonos a los aledaños del saber y el no querer saberlo, empujados inexorablemente por la brisa caprichosa de la fuerza cotidiana, la que tantos momentos nos ha hecho pasar, encaramándonos al cenit de unas posibilidades y que a su vez nos arroja a la barca de Caronte para poder pasar a los infiernos renegados por el no perpetuo.
En el caso de poder dar un sólo paso hacia atras, sería fundamentalmente para coger impulso y así intentar saltar la muralla de la incertidumbre, sobrepasar el curso alto de un río de lágrimas que se va filtrando en el suelo de las lamentaciones. Gotas de un agua sedienta de instinto que le permita con precisión, discurrir por las venas de un cuerpo que sedimenta con la sana intención de renacer, ajenos a los anales anclados en la omisión póstuma de aquél que no sabe perdonar.
Que torpeza por mi parte haber extendido la mano de la gratitud a aquellos que a escondidas me la iban marcando con sutiles cicatrices que con el tiempo acabaron soterrándome al punto convexo de un espacio-tiempo alternativo, con leyes físicas incongruentes para el sentir humano. Vacío mis labios sin una motivación concreta que me incite a escudriñar cada dedo que recorre el algoritmo que define mi existencia, tu existencia, la Existencia...de forjar a fuego lento la inocencia lampiña de nuestra adolescencia, a fraguar sin remedio la ponzoña que nadie quiere y muchos tomamos, de empujar el solitario panel que se postra frente a mí sin dejarme ver con refulgencia.
Y luego estás tú, aparente forma etérea que polvorea mis emociones fustigadas por el desdén del quiero y no quiero desde el placer que provoca el ensañamiento vital. Evasión o derrota en una batalla que fue creando un halo de enajenación con un mundo impropio de lo comulgado en el dogma de fe, ésa que voy perdiendo con el paso de las lunas menguantes de un calendario sin fechas. Me refugio en ti, amada mía, cuando en realidad tu resguardo esconde la condolencia de un pésame que se adelanta en el tiempo cual ave ante un cambio climático, que se va cerniendo sobre este planeta vacío de pueblos pero sobrado de aullidos. No me des a elegir entre un principio sin contexto y un final desmaterializado porque no sabría transitar por un centro marchitado de flores incoloras, cuyas armas de seducción se encuentran en anteras sin nombre y vacía en reflejos. Os debo tanto y a la vez tan poco, en esta antonimia de acontecimientos, que jamás os agradeceré la insensatez de hacerme caer en vuestras fructíferas viñas de sinsabores perecederos, así que…muchísimas gracias por todo…
Entiéndeme porque ni yo mismo te entiendo…por siempre jamás, me odio y te quiero…
August 31 Miradas entre lágrimas
Esto va dedicado para todas aquellas mujeres que son capaces de hablar sin necesidad de abrir la boca haciendo uso únicamente de una mirada que sobrepasa lo infinito y que en ocasiones se ven colmadas de lágrimas dejando entrever lo magnánimo del espíritu humana, va por vosotras…(como diría Jesulín…) Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero una mirada es el lenguaje que tiene el alma a la hora de expresarse, muchas veces una vía de comunicación entre dos almas errantes, otras tantas un camino hacia la profundidad de nuestra existencia.
Y desde hace algún tiempo he podido comprobar que existen infinidad de caminos para llegar a ese lugar intransitable llamado esencia, lugares donde todo lo demás deja de existir para convertirse en un único momento por el que merece la pena mantener la esperanza. Y es eso precisamente lo que irradian tus ojos, tu mirada, esperanza. La esperanza de saber que una sonrisa puede secar esas mil y una lágrimas que en ocasiones emanan del corazón. Esperanza por saber que a pesar de la distancia siempre existen un nexo que conecta cada punto de nuestro ser hasta alcanzar cada recoveco de nuestra consciencia. La esperanza de entender que por muchas nubes que existan, el Sol sigue brillando tras de ellas y la luna sigue reflejando su magnitud en cada uno de nuestros sentimientos. En definitiva, la esperanza, la ilusión y la satisfacción de encontrar a gente como tú por muchos escombros que saturen nuestra senda… Te lo habrán dicho miles de personas, aunque no se cuantas de la forma en la que lo estoy haciendo yo, conectando conceptos que tienen como fundamento el significado de una mirada, pero vales mucho por lo que puedo comprobar a través de aquí, y si existiera la posibilidad de vivir tantas vidas como uno quisiera, seguiría expresando cada una de las palabras de las que os hago entrega en estas líneas. Pero esas miradas llenas de vida son capaces de hacer de su saber estar una impetuosa carestía, es por ello que tras el significado de cada rasgo ocular, siempre hay detalles nimios que nos dan la información privilegiada de poder conoceros más allá de la lejanía Dos lágrimas que confluyen en un solo pensamiento, trayendo tras de sí el recuerdo de un futuro incierto. Dos lágrimas que recorren nuestra piel para adentrarse en lo más profundo de nuestros temores, temores susceptibles a ser denostados por la mayor de las negaciones que sepulten en la penumbra cada uno de los rasgos que entumecen nuestra consciencia. Lágrimas que no siempre azotan con dureza la ilusión de un solo paso, pues no todas las lágrimas son amargas, como dirían en el Señor de los anillos. Esas mismas que evidencian el mayor nexo que existe en el transcurrir del tiempo, el de los sentimientos que en ocasiones y de una manera sutil, dejan vislumbrar que todavía queda un pedazo de cielo deseoso de ser observado con la intensidad de un corazón ardiente. Por todo esto y por todo aquello que aún no alcanzo a comprender, no hay nada más bello que poder alcanzar con un sólo suspiro la vulnerabilidad de una soledad compartida, creando y destruyendo todo aquello que en ocasiones nos aturde pero otras tantas nos hacen seguir mirando frente a frente la magnitud de un mar en calma. Por todo ello entrego las llaves de aquello indescriptible que nos hace ser PERSONAS a todo aquel que quiera compartir esos instantes que pasan inadvertidos para muchos pero que se prolongan hasta el final de nuestros días para aquellos que usan sus ojos no sólo para observar, si no para saborear lo amargo y lo dulce de todo aquello que nos rodea sin saber que existe… Para todo aquel que quiera entenderlo, pero especialmente para esa persona que deseo que lo interprete…
June 29 El Por qué de mi estado y letras en relación a trastornos mentalesHace un tiempo decía por alguna de mis entradas que la inteligencia, en ocasiones, más que una virtud era una enfermedad…y no iba mal encaminado pues lo que se cuece en mi cabeza está restringiendo sobremanera mi forma de actuar en mi vida social. Ha habido casos de grandes científicos y escritores con serios problemas mentales, pero no me gusta la sensación de tener una cabeza muy bien amueblada pagando un peaje tan alto para poder seguir por estas vías. Llevo más de trece años en esta tesitura y hasta hace bien poco, año y medio, tras sufrir durante doce años ese vaivén de enajenación entremezclada con el día a día me puse en manos de un psiquiatra. Me había cansado de subir a la montaña rusa sin previamente haberme tomado una pastilla contra el mareo… La cosa parece que iba funcionando al tratarme dos tipos de trastornos con medicación que no diré aquí, pero el psiquiatra no me transmitía confianza, quizá por esa arrogancia que desprendo que me hacía rebatirle todo aquello que el ponía sobre su mesa de la verdad. Dejé de ir y he vuelto a recaer hace un mes aproximadamente, más de lo mismo…Esta vez fui a otra psiquiatra que uno de mis mejores amigos me recomendó, y desde el pasado martes me estoy medicando tras una consulta de cuarenta y cinco minutos. Ya sabemos que los tratamientos requieren un periodo largo para que empiecen a ejercer su efecto, así que patience… Pero quería ir más allá, pues creo que muchos de nuestros problemas se producen por el desconocimiento que tenemos nosotros mismos, y aunque yo me conozco en un alto porcentaje, necesito a una segunda persona que sea capaz de mirarlo también desde ese punto de vista, que me premie con otra visión que mis ser quizá ha omitido. En definitiva, alguien cualificado y que tenga la misma visión psicoanalítica que pueda tener yo. Por ello acudí a terapia psicológica, y aunque se me dijeron cosas que previamente yo ya había analizado en mi comportamiento, el terapeuta dijo otras cuantas que iban bien encaminadas y que nunca había visto así. En fin, el camino será largo, duro, pero lo que quiero hacer en el futuro es mirar hacia atrás y saber que tras de mí exista un camino de plantas con flores que yo mismo me encargué de cultivar Un saludo amigos y a los no tan amigos Lo cierto es que hay que echarle huevos para contar estas cosas tan íntimas, pero lo necesitaba expresar… Os dejo la letra de una canción que trata de ese tema en concreto “Pastillas de colores” y la letra de otra que también está relacionada, “Entre copas” (treinta y uno)
28. PASTILLAS DE COLORES. Sobre el mundo de la adicción y las enfermedades mentales.
28. Pastillas de colores
Esto se me hace insoportable De un estado medio estable A momentos desagradables De los que yo soy el culpable
Pero mantengo vivas llamaradas Y por mis huevos que estas armas No ganarán más nunca una batalla Pues impondré la norma de la calma.
Ya sé que esto es complicado Para nada será barato Con tal de hacer que mi forma de trato No se convierta en fruto desplomado
Refugiado entre caramelos Que tomos siempre cuando puedo Haciendo de ellos mi consuelo Cuando mi mente se va por otros fueros
Es jodido ver a alguien Y verlo como a nadie Cuando se trata de tu hijo Sin entender bien los entresijos
Que se prenden en mi mente Replanteándome la muerte De los suburbios frente a frente Que hacen de mí un auténtico demente
Ahora sólo queda ver Si mi voz entrecortada Se aleje siempre del papel Protagonista de portadas
No soy el único que sufro Entre la niebla estáis vosotros Pero no veréis como me pudro No pienso forma parte De la película Los otros
Pensé haberlo perdido todo Con estos cambios desmedidos Y ahora es cuando noto El cariño bien medido
He salido siempre de estos malabares De los famosos circos contractuales Dejaré a un lado todos los bares Donde cada día ahogaba mis fosas nasales
Ya hace diez años de esta pesadilla Manteniéndome sobre puntos suspensivos Pero tengo el mejor antidepresivo El ver cerca a cada miembro de mi familia
31. Entre copas
Me encontré Primero en la barra de un bar Sin saber muy bien que pensar Flotando entre güisqui otra vez A solas con Iván
Observo como vienen y van Las fotos que en el pasado grabé A modo de marcas en mi piel
Con esta ya van diez Y el garito a punto de cerrar Lo extraño es no ver a nadie entrar Hará un par horas, no sé
Las seis de la mañana, ya ves Y sigo sin poder cautivar Los sueño que un día rodé Ahora hundidos en el fondo del mar
Ha llegado el momento de parar Que con tantas voces No me logro aclarar
Retumban en mi cráneo sin cesar Y ahora es cuando entiendes Lo pirao que estás
Ahora mismo estoy A borde de un etílico más No logro como poder sufragar Las rayas de soledad que me doy En medio de un huevo de gente irreal
Cuando miro a un lado siempre está Ese ser obtuso que me embriaga más Resulta que aquel garito era un portal De una antigua casa a la que nadie va
Que complejo es saber Si el de la bata blanca será Un médico dispuesto a tratar O bien el gran guardián del poder
La medicación de poco me valió En este puto mundo, sólo sufro yo
Agonizando en medio del edén Mil voces invisibles van diciendo ven No se cual de esta versiones es real Y harto de tanto investigar Ya es hora de buscar un por qué
Un por qué que no buscaré aquí Porque entre otras cosas, estoy harto de mí
Si ahora decides escuchar Lo que llevo dentro, te sabrá muy mal
Así que escucha bien esta canción Ya llego la hora, de mi mejor error A lo lejos veo mi interior Que se acerca en tromba, para este bello adiós. June 05 Sin mí no eres nadaSiento decírtelo pero no puedes seguir así. Todos los días la misma historia, tanta persona a tu alrededor y sin importarte lo más mínimo lo que piense todo aquélla allegada a ti, preocupándote solamente por tu entorno menos inmediato, ése que no te da de comer, como se dice vulgarmente. ¿Acaso no te das cuenta de que tienes un problema donde no eres la única que se arrastra?, ¿que también estás impeliendo de manera inexorable a otros tantos como nosotros? Bien sé tu secreto y me pregunto si los demás serán capaces de darse cuenta del mismo, porque ya sea por miedo o por el puto orgullo, eres incapaz de hacer nada. ¿Sabes a cuántos nos afectaría que te ocurriera algo? A unos muchísimo y a otros algo menos, pero lo suficiente como para no salir bien parado. No es justo, y quizá porque por ciencia infusa te has creado la falacia de que este tipo de cosas no afectan a personas como tú, vas haciendo con cada uno de esos actos un daño tremendo sin saberlo, que es mucho más deletéreo que cuando se es consciente de que es así. Por mucho que diga, no me vas a escuchar, porque si ya de por sí eres una persona retraída, ahora esa “cualidad” se ha elevado a la enésima potencia. Si te digo todo esto es porque no hablo por mí simplemente, sino también por aquéllos que se verán y están viéndose afectados de manera colateral. Que conste que sobre todo lo digo por ser quien eres, porque nos conocemos desde hace bastante y el afecto es magnánime. Tienes que darte una oportunidad y sepultar los fantasmas del pasado, pues no son más que eso, pensamientos que a lo largo y ancho del tiempo deben desleírse hasta no notar su presencia. Levanta la cabeza y mira cara a cara a esa fobia que tú has ido creando llamándola de manera desacertada Vida. Atrévete a retarla sin necesidad de que haya puños de por medio. Busca ayuda profesional si consideras que la de tus seres queridos no es suficiente. Pero que te quede claro que cuanto antes lo hagas, el precipicio al que te has avocado estará aún más lejos que dentro de un par de meses. Te contaré algo, yo antes de estar contigo y ser tan directo era muy recatado, dedicándome a lo mío y poco más. Pero la tía con la que estaba tenía ciertos conflictos con otros como los que aquí andamos, y aunque estoy hablando en nombre de todos, como bien dije, quizá por ser el más afectado por esta delicada situación, los demás también están muy afligidos. Y te digo esto porque debido a ese problema perdí a esa persona. Es incuestionable que te harías una idea de lo que te estoy diciendo, pues llevamos siete años juntos, pero nunca fui capaz de darte tantos detalles porque hasta el día de hoy y viendo la dirección de este camino, aún no había explotado. Ya sé que a veces la vida no es cómo la narran los contadores de cuentos, pero tenemos que acatar ciertas reglas y adaptarnos a ellas, porque de lo contrario la adversidad se convertiría en un infierno, y es ahí donde ahora mismo te encuentras, quemando unos cartuchos que jamás deberían ser los últimos. Ya que no lo haces por ti, al menos párate a reflexionar y hazlo por nosotros, y si te niegas a hacerlo por nosotros, hazlo por ellos, porque aunque te parezca increíble, te necesitan más de lo que imaginas. Desde la muerte de tu madre ha sido harto complicado que levantaran el ánimo, perderte sería retornar a esos momentos de agonía y aunque se teman lo que te pasa, pronto será un suceso tan irreversible que no habrá vuelta atrás. Insisto en que pidas ayuda, en que te auxilien para que reconozcas el problema en toda su extensión. Justifica el por qué de tus actos sin temor a las reprimendas, porque en el fondo, un sermón de esa índole no deja de ser un acto de ayuda. Hay mucha gente en tu situación, más de la que imaginas, todo por este sistema sociocapitalista que tiene como principal fundamento el qué más que el quién. Pero no caigas en la trampa del consuelo de los tontos, como reza el dicho, porque amén de los problemas sociales, deja de lado por un momento tu altruismo y dale la espalda a esta dificultad pensando únicamente en ti. Haz uso del egoísmo bien entendido por una vez, porque de hacerlo así, a la postre y con el paso del tiempo, lo acabarás agradeciendo de tal manera que esto no será más que una foto en negro del álbum de tu vida. Todo tipo de éxodo genera cierto miedo, pero no depares en ello demasiado, sólo lo justo. De esa manera asumirás tu condición y el tiempo será un leve sendero donde deshojar las flores que nacen con las malas hierbas, pudiendo descubrir una cantera donde cultivar cada gramo de esperanza por seguir existiendo. ¿Qué más puedo decirte? Creo que lo que te pueda aportar con el conocimiento no es suficiente, ya que tú tienes la última palabra, voces sin metáforas que deben talar sin remordimiento los árboles de la idiosincrasia que hoy por hoy gobiernan tus ideas. Ahora que reparo en ello, tanta palabrería para nada (salvo para desahogarme), porque está claro que no me escuchas. No soy más que una simple víscera que tiene como misión que el resto del cuerpo esté en armonía y es por ello que desearía con todas mis fuerzas que me oyeras, ser por un momento tu cerebro para hacerte entender que el dolor que me provocas y nos provocas cuando vomitas puede resultar irreparable sino pones remedio, que la bulimia es un problema muy serio. Desde el trasplante hace más de un lustro siempre confié en que el nuevo cuerpo me daría lo que necesitaba, estabilidad. Y así ha sido hasta hace bien poco...Por ello me encomiendo a la Santísima Trinidad si es necesario para que este último año se convierta en un lapsus temporal del que nos podamos “reír” cuando seamos viejos, porque tienes una caterva de personas dispuestas a dar mucho por ti y lo sabes. Quítate de la cabeza esas inseguridades que te han llevado hasta este punto porque la vida bien vale un billete hacia el bienestar por mucho que intenten hacernos ver lo contrario. La ruptura con Pedro la acabarás asumiendo al igual que estás superando el fallecimiento de tu mejor amiga o la perdida de tu madre. Creo en ti no porque no me quede otra alternativa, que también, sino por lo valiente que has podido llegar a ser, ¿así que por qué no serlo ahora también? Recuerda cuando hace unos meses, en pleno inframundo de desamparo, fuiste capaz de dar rienda suelta a tu instinto salvando de una muerte segura a ese chaval que se ahogaba mar adentro, sin importarte nada que fuera más allá que el valor de la vida de ese chico. O cuando hace unos años, tus primeros auxilios lograron reanimar en su justa medida a aquel anciano que sufrió un infarto en medio de la Castellana hasta que llegó la ambulancia. Quizá sean palabras en balde, muy probablemente, pero en el caso remoto de que logres escuchar todo lo que te he contado, te pido que reflexiones sobre ello y da el primer paso poniendo la primera piedra en el mundo de las ilusiones, porque sinceramente, si alguien se lo merece, ese eres tú, Javier. May 26 DICHOSA DESDICHA¿Quién dijo que el color blanco era el color de la pulcritud cuando en realidad uno se siente auténtica escoria?...Miro a cualquier lado de esta habitación y redundan los sucesos aderezados por una pequeña gama de colores que para nada tienen que ver con aquello que nos dicen que simbolizan. Y pensar que a estas alturas de mes hace exactamente diez años mi vida daba un vuelco tan inesperado como genuino: el día que conocí a la mujer de mi vida, o por lo menos de lo poco que quedaba de ella sin que yo lo supiera, Atenea, cuyos valores mitológicos que ostentan su nombre se veían reflejados en cada uno de sus actos. Por más que maldigo a los conductores ebrios y a esos locos del volante que se saben pilotos de rallyes, lo único que consigo, que no es poco para mi estado, es arrancar de mis entrañas unas cuantas lágrimas de ira que sedimentan en los polos de estas paredes. Me dejaron falto de fuerza para sobrevivir a esta vida sin paliativos, sin un prospecto que te indicara en su justa medida cuáles eran los efectos secundarios y sus contraindicaciones el mismo día en que nacías…nacimiento que nunca pudieron ver mis hijas gemelas a falta de dos meses de su avistamiento por culpa de ese Schumacher con once copas de más que arrancó el alborozo de mi cara y el entusiasmo de mi alma. Ya no sé ni que pensar, si soy un desgraciado o soy verdaderamente una persona dichosa, porque cuando mejor estoy, a esto que se le llama vida le da por jugar conmigo y me arrebata lo que más quiero. Me quedé huérfano con catorce años, perdí a mi único hermano con diecinueve y hace tan sólo cuatro a mi mujer y a mis hijas. Muchos vienen y me dicen que aprecie todas aquellas cosas que pude vivir al lado de la gente que me importaba, y parte de razón no les falta, pero a tomar por culo con los eufemismos, pues hay maneras y maneras de que un camino siga su curso. Ahora yo con cuarenta me debato más con la muerte que con la vida, pues desde que Atenea no está para darme el ánimo que cada mañana brotaba de su sonrisa, he mirado al frente sin mirarlo, sin importarme el qué y el cuándo. Bonito lema para aquel espíritu joven que quiere vivir sin tapujos, pero en mi caso, obviamente, se describe en un contexto muy diferente al de un chaval de veinte años con ganas de comerse el mundo. Llevo aquí metido más de dos meses y como ya no tenía que rendir cuentas a nadie, nunca me dio por hacerme chequeos médicos tras lo ocurrido, nada tenía más importancia que el que los días pasaran sin más. Hasta que llegó ese fuerte dolor abdominal y no me quedó otra alternativa que acudir a urgencias por los “maleantes” de mis vecinos… les resultaría extraño no verme llegar a las tantas de la madrugada borracho…eso sí, sin coger ningún coche, sólo para ahogar mis mil y una penas en Chivas. Tras una semana de pruebas me diagnosticaron un cáncer de páncreas que ya había metastatizado a varios órganos...y aquí estoy, esperando a mis últimas horas porque me advirtieron que cuando éste se encontraba en un estadio tan avanzado, poco hay que hacer salvo esperar y resignarse. … Por ahí viene la enfermera a cambiar la vía de la morfina…su efecto es cada vez más disuasorio y ni siquiera la puta sugestión a la que tanto me acostumbré es productiva, ya que el dolor más que insoportable, se hace insostenible. Hoy por hoy, lo único que valoro de mi alrededor es aquello de lo que no soy consciente de que me rodea. Cuando cierro los ojos y me sumerjo en un mundo onírico ajeno a la pesadumbre, inmerso en la esperanza del desesperanzado por creer que hay algo más, y ahí veo a mis padres y a mi hermano tan relucientes como si de unas estrellas se trataran, pero sobre todo te siento a ti, la niña de mis ojos junto a esos dos tesoros que aguardaban en ti y que aquí ya parecen tener cuatro años...¡Oh Dios!, como os siento tan cerca de mí estando tan lejos, aún no hablando noto el buen sabor que me deja el haberos visto, hasta que se difumina el eterno aroma de vuestra presencia al despertar despidiéndome en cada uno de esos sueños con un inmenso "os quiero" Se me olvidaba...aunque pensándolo mejor, para que os voy a desvelar mi nombre, pues a lo sumo, lo único que recordareis en el mejor de los casos es esta historia, que no es más que un reflejo más de todas aquéllas que otras y otros no se atreven a contar. Hasta siempre. September 01 ¿Impotencia?Esto que escribo va dedicado a una chica muy especial cuyo nombre refleja la fuerza del afecto y la necesidad de seguir creyendo. Todo ello ataviado con unos ojos que más que transparentes, hacen apología al buen sabor de boca que deja el saber algo sin necesidad de mediar preguntas.
LA IMPOTENCIA
La impotencia no sólo la causa el deseo sino también el olvido. Ese olvido que a veces perpetra en nuestras cabezas, cuando en realidad desearíamos hacer de nuestro cerebro un álbum de fotos que nos haga recordar hasta la posteridad multitud de momentos.
Y hablando de deseos, un ejemplo es el relacionado con esas ganas inmensas de tener en ese particular mundo donde vives encasillado, a esa mujer formando parte de ti y que por desgracia sólo puedes ver colmada dicha pretensión en tus sueños porque la realidad es bien distinta. Una verdad chocante donde las haya, que te empuja sin pudor contra el paraíso infernal de la ilusión cuando es ésta la que en teoría tendría que hacer de ese abismo, un lugar cálido donde subyazcan nuestros anhelos.
Esto conlleva a la impotencia de frascos rotos donde la fragancia de un atardecer se pierde entre las montañas, pues ya el Sol se cansó de darte oportunidades para dejarlas resbalar por la coraza de la indecisión.
Esa sensación vaga pero intensa de querer alcanzar el cielo con las yemas de nuestra alma como si se tratara de un bien material. Aunque en realidad nos estamos topando cada día con ese firmamento, pero no le prestamos atención porque ahora que hemos crecido sólo nos parecen naderías y cosas insignificantes, cuando de chavales todo ello nos parecía enorme y magnífico. Miro mis fotos de cuando era un crío y me veo reflejado en mi sobrino, donde la inocencia impoluta se entremezcla con la carestía de sentirme parte de un Algo del que muchas veces rehúyo por no hacer daño a aquel que está cerca de mí, ni para que me lo hagan.
Ya lo dije en mi entrada anterior “No me arrepiento”, pero es cierto que la impotencia no deja de ser un arma de doble filo y un juego cruel que tiene como principal virtud imitar el efecto dominó, cuando en realidad uno quiere dominar la situación, paradojas de la vida… Han sido tantas la cantidad de miradas perdidas en el limbo del subsuelo cuando mis intenciones eran que se perdiesen en el interior de unos ojos que la noche presentó en mi mesa de las oportunidades, hasta el momento en que le eché un par de huevos para catar dicho manjar, mi cobardía se entrometió y me retrajo involuntariamente alejándome poco a poco de ese suculento menú de sonrisas tímidas y rasgos timoratos cubiertos por la hegemonía de ese monte Olimpo que un día los dioses griegos conquistaron.
Sé que duele estar enamorado, lo sé de buena tinta porque he sufrido tanto por ello que entiendo la postura de aquella chica que se enamora hasta su último capilar sanguíneo para luego darse cuenta de que la otra parte simplemente quería pero no amaba. Quizá en mi caso no se trate más que de uno de esos mecanismos compensatorios de los que tanto hablo a nivel evolutivo y psicoanalítico, pues es más que evidente que no soy un santo y a lo largo de estos años he sido cruel con algunas personas. Es por ello que me atengo a la escuela freudiana para explicar este comportamiento a modo de hipótesis, porque lo que busca mi mente sin yo darme cuenta, es alejarme hasta el infinito de todo aquel que admiro y quiero y al que pueda hacer daño, porque sé que por mi forma de ser, casi incontrolable en ocasiones, hago daño, y como buen elemento que concierne al conflicto de intereses, esa parte de bondad que todavía queda en mí, lucha contra esa otra sádica y tremendamente deleznable.
La sensación de poder encaramarte en lo más alto de tus posibilidades y sentir una opresión invisible que te desvalida y que no es más que el poderío de una mente frágil que te sume en lo más profundo de tus alturas. De sentir que tras varios intentos de superación, alcanzas la cima y un alud o desprendimiento te hace retornar a los albores de la desolación al cavilar cuanto ha costado conseguirlo y cuan de rápido resulta el perderlo. Años y años de lucha contra tu propia supervivencia para que en un palmo de terreno recalifiquen tu futuro sin mas sobriedad que la que da el estar ebrio de la ambición más nefasta.
Tener la sensación de que la única persona que confía en ti eres tú mismo es decir una mentira a medias, pues es cierto que el que te da el mayor empujón en este largo y en ocasiones desazonado mundo eres tú mismo, pero para poder empujarte, tenemos que hacer uso de esa cadena de acontecimientos cuyos eslabones lo conforman aquellos a los que de verdad amamos. Esos que condescienden de una sociedad inherente al concepto de familia en el sentido más sentido de los sentimientos. Sin ellos muchas veces es difícil dar ese paso definitivo que te permite cruzar el río cuando tienes como único acompañante material un trozo de madera que se encuentra en pleno proceso de descomposición. Por eso no me cabe duda de que muchos, en ocasiones, no habéis sentido ese suspiro en vuestra cerviz lleno de armonía y energía para saltar todo lo lejos que una fuerza aparentemente estéril te permita saltar. El apoyo de unos padres, de unos hermanos, amigos, ellos son el verdadero detonador que nos hacen ser lo que hoy somos pues no tendría sentido evolutivamente hablando que fuéramos nosotros los únicos responsables de nuestros éxitos y fracasos. No somos nada sin nadie y somos algo cuando el vacío se hace un Todo gracias a esa capacidad de los seres vivos llamada convivencia y cooperatividad.
Pero el sentirte impotente no tiene porque convertirte en un fracasado o en un despojo de la sociedad, forma parte de este libro de cuentos e historias que cada día nos dedicamos a escribir en cada milímetro de tiempo que supone una hoja en blanco susceptible, o bien a ser garabateada o bien a ser el comienzo de esa línea continua y progresiva que no conoce techo cuando se representa en unos ejes cartesianos. No conseguir ese tesoro tan ansiado cuando se pone todo el empeño del mundo no supone más que el espíritu de un triunfador, de la valentía en forma de intentos por conseguir eso en lo que creías y con lo que soñabas. Que no lo consigas ahora no te hará ser menos sagaz que aquel que sí lo ha encontrado, pues existen mil y un tesoros en nuestro entorno que compensan y enmudece por mucho tiempo la decepción de no haber alcanzado el nirvana de un mar encaramado de tesoros que hasta el momento no ha querido formar parte de tu círculo vital.
Aunque lo bueno del tiempo es que todavía podemos darle un significado, y a pesar de que nos quede la opción de irnos por otros lares, siempre perdurará esa actitud pertinaz que nos impide corroernos en el empeño hasta conseguirlo.
En definitiva, prefiero sentir esa sensación del ser impotente por muy dolorosa que sea porque según mi criterio, es análogo a haberlo intentado y eso me convierte no en un triunfador, pero sí en un guardián de la valentía.
Así que ya sabes preciada amiga, espero que al leer esto que tú misma me pediste, te sirva para reconfortar aunque sea una millonésima parte ese ánimo que nunca debió ser objeto de un atentado hacia la noria de las posibilidades.
Abrazos July 31 No me arrepientoHace algún tiempo, se publicó un poema supuestamente escrito por Gabriel García Márquez, llamado “La marioneta”, que él mismo desmintió diciendo "Lo que me puede matar es que alguien crea que escribí una cosa tan cursi", y que se asociaba a los rumores de una posible enfermedad del escritor. Ser tan tajante en ese aspecto sólo puede significar dos cosas, o bien que el simple hecho de que se escriba algo relacionado con un tema tan severo hiciera que el orgullo del escritor saliera a relucir, o bien que exista un posible endiosamiento del poeta que le incitara a menospreciar de manera mayúscula algo que en mi opinión es precioso. Dicho poema habla sobre lo que hubiera hecho la persona que lo escribió si tuviera la oportunidad de retroceder cuando ya se encuentra en la proximidad de la muerte. En este caso, yo no he escrito que cosas cambiaría si tuviera esa opción, simplemente he escrito sobre todo aquello de lo que no me arrepiento ni me arrepentiré en el caso de que el día de mañana todo deje de existir para mí.
NO ME ARREPIENTO
Sacrifiqué parte de mi vida por un bien personal que rozaba el envanecimiento pero que sirvió para traspasar la barrera de la esperanza de miles de personas, al mismo tiempo que fui parte de ese paradero desconocido llamado soledad que me otorgaron minutos de inmenso bienestar, aunque también fueron cientos de lunas las que sobrevolaron mi cielo desdeñando mis ganas de afrontar la vida sin que nadie me dijera como debían ser las cosas. Fueron tantas las veces que dije “te quiero”, pero que no fueron escuchadas no por no ser oídas, sino porque retrocedían al toparse con esas paredes de la incapacidad para comunicar sentimientos. Sólo mis gestos dejaron entrever una leve sensación de armonía dirigida hacia vosotros, donde mi cuerpo se liberaba de la lacra de la inadaptación para poder revelar lo que de verdad sentía. Sé que mis formas fueron un problema tanto para bien como para mal, pero no me arrepiento por ello, porque reducir a categoría de problema algo que va intrínseco a la personalidad de cada cual es, en mi opinión, un craso error. Me enamoré en tantas ocasiones que a punto estuve de morir ahogado en el sinsabor del menosprecio y la lejanía….bendita muerte. De ahí que me diera tantas hostias que casi me convierten en Católico practicante. No me arrepiento de haberos besado cuando era el momento menos oportuno a pesar de que os retrajerais con toda la justificación habida y por haber, pues son muchas las veces en las que solamente pasa el tren de ida, y no quería quedarme en el andén sin probar las mieles del deseo y el cariño que obcecó vuestra forma de verme. Me negué en rotundo a justificar mis hechos cuando en realidad eran mis hechos los que se negaban a justificar mis errores. Quizás no tuve la suficiente habilidad para mantener un equilibrio, pero no me importó haberme lanzado por el desfiladero del titubeo a pesar de que en multitud de ocasiones no quise encontrar esa atalaya por el inmenso miedo que me ocasionaba el miedo. De ahí que hiciera del vacío una nueva forma de vivir. Abordé con sonrisas a aquellos que se cruzaban ante mí a pesar de la aflicción de mis lagos contaminados, así como dije todo aquello que muchos no querían escuchar de una forma un tanto abrupta pero siempre de frente. Mi vida social se redujo a un simple boceto de sueños y fantasías, y que osé traspasarlo para confeccionar construcciones independientemente de cómo salieran las mismas. El ahogar mis penas en alcohol me ayudó a esgrimir determinadas situaciones para darme cuenta de que el mismo, además de esterilizar o producirte una cirrosis del carajo, sirve como terapia contra esas depresiones del terreno que a veces son provocadas por terremotos ineludibles. Hasta que un día decidí hacer de la tragedia una comedia sin contemplación que pocas personas entendían, haciendo del entendimiento una forma de humor alternativo dentro de determinadas habitaciones. Tropecé tantas veces que hice de las tapias un monumento nacional en mi particular patria. Siempre valoraré esos litros de agua y sal que salían a borbotones de mis ojos, pues sirvieron para bañar parte de un alma resquebrajada que se hermanaba con aquellas que querían formar parte del universo del júbilo pero también de abatimiento. Aprendí que una madre no sólo es la que da a luz a una criatura. Que más allá existe otra generación que excede los fines del cariño y de la compresión sin la necesidad de compartir la forma de entender su punto de vista. Quedará plasmado el arte de darse cuenta cuan de importante es el amor de unos padres, ya que la espera, en este caso, sirvió para teneros presentes en mi pequeño baúl de la ignorancia. Hicisteis del nacimiento un tesoro entremezclado entre el fango de la desilusión, la cual dejó de fraguarse con una sonrisa digna de ser portada de esas revistas, ésas cuyo único lema pregona que merece la pena seguir andando por el simple hecho de que el sonreír es la mejor forma de mantener vivo el fulgor de la incondicionalidad perenne. Me obsesioné con el deseo de querer que hubiera algo más allá de lo meramente material, de lo simplemente físico, que acabé creyendo que lo único que existe es aquello que se puede corroborar, aquello que es tangible y que sólo la lógica nos permite asimilarlo. Así que hermano, siempre nos quedará el placer de habernos conocido y de disfrutar de ese vínculo de sangre que compartíamos en grupo en nuestras tardes de gloria. Fueron tantos los recuerdos que sanaron esas borrascas, que alargaría la mano de manera indefinida hasta alcanzar ese tiempo puntual para poder recuperarlos. Y que decir de esa forma de recorrer un mundo que ni siquiera sabíamos que existía, no sólo por la naturaleza de sus parajes, sino por la naturaleza de las personas con las que compartí dichas experiencias llenas de candidez y de riveras cuya expectativa me hizo ver que existe un vínculo específico, en el sentido más evolutivo de la expresión, entre los miembros de nuestra especie. Me disteis la oportunidad de aprender la lección que no se aprende en las escuelas, esa que concierne a la capacidad de comprensión y empatía, a saber que el centro del universo no deja de ser más que eso, el centro del universo y que el ombligo es un lugar precioso para poner un piercing. De mi boca salieron multitud de comentarios que fueron fruto de una honestidad en la oscuridad que luego salió a relucir para ser lanzada a la persona indicada y viceversa. Cometí tantos errores que de ellos me ilustré para saber que es lo que se debía hacer, haciendo de un falso positivo una manera digna de encarar a la verdad sin más necesidad que la discusión mental a través de una mirada en la contemplación. El deseo de seguir aprendiendo dejó de lado mi incapacidad para que yo le enseñara algo al aprendizaje…Buceé hasta el punto de quedarme sin oxígeno sumiéndome en la extenuación que supone el apetito de acariciar manos imposibles y almas inapreciables. Os agradeceré eternamente las ocasiones que desperdicié cuando me encontraba frente a mi particular muro de las lamentaciones, y sobre todo os agradeceré de por vida que me mirarais, tanto para bien como para mal, como yo nunca pude hacerlo conmigo. Quizás tuvisteis razón en que podría llegar lejos, pero ya es demasiado tarde a estas alturas de la película. Lo más lejos que he podido llegar es haberos conocido para haceros formar parte de mi círculo vital. Comprendí que la escritura, la lectura y la lluvia de la imaginación a la hora de plasmar una fotografía o de escribir canciones era un refugio indispensable para aquellos que vacían sus miedos cuando se encuentran en el desierto de una pantalla y un teclado o una cámara de fotos. Mi hogar fueron nuestros sueños y mi cama el regazo de las ideas que fluían incesantemente hasta emerger en el momento mas insospechado. Confiasteis en mí cuando yo ni siquiera sabía cual era el significado de dicho término, dándome el empujón necesario y esa bocanada de aire puro que ayudó a decontaminar mi inconfundible atmósfera mental. Burlé la muerte aquella tarde de verano de 2002 en Noruega con la única intención de seguir nadando a contracorriente junto a ustedes. Me disteis la vida, y ahora soy yo el que deja su impronta con el único designio de que cojáis de ella lo justo y necesario para hacer de vuestro mundo una forma de escapar de la insensatez y de que os deis cuenta de que el tiempo sólo pasa cuando prestamos atención al reloj. Sólo sé que si mañana no me encuentro entre vosotros, siempre se encontrará mi memoria en cada esquina de vuestra razón donde confluye el amor junto al intenso ardor de la equivocación del que perdió la fe. Ahí estaré sea donde sea, pues el no arrepentirme de todo lo que hice me hace seguir indagando en la distancia esa concomitancia que produce la concordia entre aquellos que saben diferenciar entre un clavo y un clavel. Abrazos. June 21 No suelo.... No soy muy propenso a escribir canciones que versen sobre amor romántico, aunque sí lo he hecho en contadas ocasiones sobre amor fraternal, ya sea hacia amigos o hacia familiares. También podemos hablar de amor a unos principios que son el sustento de mucha de mis letras, ya sea a modo de crítica directa o de narrativa. Incluso de amor empático a la hora de mentar las peripecias personales de aquellos que están a nuestro alrededor y que son los que adornan de una u otra forma nuestra realidad.
Pero curiosamente, hoy voy a hablar de amor romántico; cae de maduro para aquel que tenga dos dedos de frente, que quizá no escriba sobre ello porque me parece un tema reiterativo y carente de singularidad en un 97% de las veces, aunque es totalmente lícito pensar que uso este criterio como tapadera para esconder el tremendo miedo que me ocasiona el enamorarme por experiencias pasadas algo traumáticas, evidentemente. Pero no entremos en detalles… A pesar de que la falta de esas gotas de particularidad brillen por su ausencia, existen temas que hablan de este tipo de relaciones alejándose de la vulgaridad y de lo estereotipado. Grandes cantautores que escriben e interpretan letras que en mi opinión se salen de lo común aún viviendo dentro de la media. Por eso quiero destacar a esos autores que no mueren por la boca, sino que viven gracias a ella, o bien se dedican a surcar los mares en busca de una soledad compartida independientemente de quién pueda ofrecérsela. O estar hasta altas horas de la madrugada dejando que la luna sea testigo de sus actos gritando a los cuatro vientos que la esperanza es lo último que se debería perder. Esa esperanza que es la espoleta de esa tremenda sensibilidad que desprenden aquellos que recuerdan con anhelo la más bella historia de amor que sólo deja en la arena el recuerdo de una luna llena por la que te dejas contaminar sin temor alguno, o bien rompes a llorar cuando ves que alguien muy cercano ya no está a tu lado cuando ni siquiera Dios entenderá ese distanciamiento, porque sin esa persona no será nada a pesar de que se torne imposible hablar porque cada parte de su mente es de esa otra persona. Sólo los grandes son capaces de salirse de la tangente y ellos son el máximo exponente del buen panorama musical que tenemos. Por mucha piratería que haya o por mucha descarga de Internet u otros medios que exista, lo verdaderamente importante es que están ahí y que a pesar de que es incuestionable la importancia de vender, pues les va la vida en ello, no deben olvidarse de que más de un corazón estremece hasta el más mínimo músculo cuando son escuchadas sus canciones no con los oídos, sino con el sentimiento que supone elevar la cabeza mientras una lágrima resbala por tu mejilla haciendo que por una vez en tu vida, ver borroso no signifique un problema. Que el sentirse vulnerable e indefenso te haga sentir una persona integra o que mirar el cielo te haga ver más allá de lo que una estrella pueda mostrarte, que son tus recuerdos y tus sueños. Así que gracias a todos estos artistas que a su manera han logrado regalarme algunos momentos donde predomina esa región cerebral encargada de las emociones y que se empeñan en llamar corazón, cuando en realidad hablamos de neocórtex, o de la producción de adrenalina y noradrenalina estimuladas por el hipotálamo, o la formación de feniletilamina. Tantas y tantas regiones como el córtex prefrontal, entre otras zonas. Liberaciones ingentes de dopamina o un nivel curiosamente bajo de serotonina junto al aumento de concentración de los opiáceos. Pero que más allá de toda esta neurofisiología responsable de toda la fenomenología, a veces es mejor callar y simplemente mantener la boca abierta para que algún día llegue en forma de beso esas palabras que lo dicen todo sin decir nada. Besos March 27 Los sin nombre... Cada vez que veo un informativo, escucho la radio o leo algún periódico, me doy cuenta de lo insignificantes que podemos llegar a ser en el contexto más amplio de la sociedad. Hacía tiempo que lo pensaba, pero el otro día, incitado por mi hermana, sin ella saberlo, me ha dado por plasmar dicho pensamiento en el siguiente texto.
Reflexión algo más centrada y profunda sobre este curioso mundo que nos envuelve. En este caso, analizando qué es lo que somos para muchos y lo que en “realidad” somos para otros pocos. Aunque es totalmente lógico que en un ambiente al que me atrevo de catalogar de totalitario, sólo se nos tenga en cuenta como meros individuos cual producto de supermercado de dudosa calidad se tratase, y es por ello que haciendo uso del título de la película de Jaume Balagueró, Los Sin Nombre, quiero empezar con mi particular crítica. Pero no por dar mi visión de los hechos trato de culpar a alguien, ya que es algo totalmente subjetivo que puede que compartan algunos y otros, por su parte, no, pues me parecería absurdo que en este mundo inmenso en el que vivimos, pretendamos que se sepa que significado se esconde bajo el nombre de una persona localizada en cualquier región del globo terráqueo. Simplemente, reitero, trato de dejar patente cual es mi particular visión sobre esta realidad a medias denominada Vida. Digo todo esto porque para muchos puede que sólo seas el quinto muerto en un accidente de tráfico ocurrido el pasado fin de semana. Para otros tantos, no eres más que el número ocho de la lista de espera en la Oficina de Empleo. O tal vez el décimo paciente en la sala donde aguardas para ser atendido por el doctor Jiménez de un jueves determinado. Incluso podías ser uno de los más de quinientos heridos de un ataque absurdo dentro de una guerra inadmisible o probablemente uno más de los trescientos muertos en un atentado terrorista. Posiblemente seas el alumno que se sienta en la última fila de clase o a lo mejor eres el número seis de la promoción universitaria 1995-2000. También cabe la posibilidad de que seas la protagonista oculta de los informativos de media tarde, otorgándote el “privilegio” de ser la vigésimo cuarta víctima por maltrato doméstico en lo que va de año. Para otros sólo eres 85 años que están sobrepasando el ocaso haciendo del crepúsculo un panorama cada vez más oscuro o el paciente de la habitación trescientos cuatro que acaba de fallecer. Y es que para la mayoría, sólo somos eso, números. No somos más que unidades estadísticas que forman parte de una muestra determinada, de mayor o menor tamaño, pero una muestra al fin y al cabo. La naturaleza del ser humano no entiende, en muchas ocasiones, lo que va más allá de una simple cifra, de un simple elemento. Pero afortunadamente, y aún formando parte de un entorno reducido, somos algo más que simples elementos constituyentes de este mundo imparcial, pues somos individuos que sienten y padecen, ya que ser el cuarto muerto de un accidente de tráfico deja tras de sí a una familia corrompida por el silencio impuesto por esa desaparición inesperada. Y porque en esa oficina del paro se encuentra un hombre o una mujer luchando para encontrar un trabajo que les permita poner un plato de comida para sus hijos día tras día. También puede ser que dentro de esos miles de desaparecidos que se dan a lo largo del año, haya unos padres llorando por la impotencia que ocasiona el no saber dónde se encuentra el paradero de su único hijo. Porque detrás de ese paciente, hay un hombre que espera ansiosamente a que su médico le dé los resultados finales de su intensa lucha contra el cáncer y de la que afortunadamente acabará saliendo airoso. O esa víctima de maltrato doméstico, que pone en alerta a todas esas miles de mujeres que por culpa de una sociedad sexista sufren la humillación y el desprecio a base de golpes, poniendo aún más de manifiesto la cobardía de aquel que se hace llamar, ya no hombre, si no persona, y que no se atreven a denunciar por la larga sombra que persigue sus vidas marcadas por el estigma del miedo. Y es que tras esos ochenta y cinco años, se esconden multitud de historias llenas de amor y lágrimas, que un anciano cuenta con cariño a sus nietos para amenizar sus tardes, dando evidencia de la vida que le tocó sufrir y disfrutar, dándose cuenta que nunca es tarde para que la vida nos dé mil motivos para sonreír antes de partir de este mundo para siempre. Igualmente hay que tener en cuenta que aquel que logró ser sexto de su promoción, ahora está implicado en un proyecto que trata de esclarecer los motivos que puedan dar lugar a enfermedades de lo más diversas, abriendo los ojos de la esperanza para muchos que sufren el castigo severo del paso del tiempo y de las injusticias biológicas. Para algunos sois esos soldados que iban con la sana intención de prestar ayuda humanitaria en países en conflicto y que paradójica y desafortunadamente han perdido la vida porque las armas, o mejor dicho, los que las manejan, no entienden el significado y el poder de la palabra. Como puede ocurrir con ese atentado que deja tras de sí más de trescientas personas en el abismo de la crueldad y el fanatismo, dejando a familias enmudecidas con el único legado del recuerdo y que sólo saben que un día D a la hora H, sus vidas cambiaron de rumbo para siempre. Y que decir de ese paciente que acaba de fallecer, pero que le ha servido a Rebeca, a Pedro y a otros tantos para seguir proyectando vida donde ya dejó de existir, gracias a la donación de sus órganos. O por poner un último ejemplo, fijando mi atención en ese alumno que cada tarde, al salir de clase, tiene que esconderse para evitar ser golpeado otra vez más por esa pandilla de barriobajeros, simplemente por lo “degradante” que es no ser de su calaña. En definitiva, no somos nadie para el mundo de una manera generalista, pero cuando uno es capaz de adentrarse en cada uno de los casos, aunque sea mínimamente, entonces nos damos cuenta de que tras una cifra, hay un nombre, y tras ese nombre, una persona, y tras ella, una familia…..pero sobre todo, nos damos cuenta de que no estamos solos en este mundo solitario. Me gusta creer que sigue existiendo ese tipo de vínculo entre los seres humanos, pese al deterioro progresivo que parecen sufrir sus relaciones relegándonos, como dije anteriormente, a un universo estadístico de una simple población muestral, pero que afortunadamente, siente y seguirá sintiendo por los siglos de los siglos… March 20 En el nombre del padre... Decía una persona allegada a mí, sabia donde las haya, que el período navideño es un buen pretexto para hacer regalos a quienes queremos.
Visto así, podría extrapolarse tal pensamiento a lo que al día del padre se refiere. Una buena justificación para hablar y dedicar unas palabras a la figura paterna en esta fecha tan especial para algunos y tan indiferente para otros. Es por ello que no quiero dejar pasar esta oportunidad para felicitar a todos los padres. A todos aquellos que ahora no están entre nosotros, simplemente porque la vida ha querido que así ocurra, y que nunca pudieron dar un beso de despedida a sus seres más allegados. A esos hombres que argumentan su existencia gracias a la presencia de sus hijos, aún teniendo una vida llena de infortunios en otros campos de la misma. Dar mi enhorabuena a esas madres que por motivos diferentes, ya sea por la perdida del progenitor de sus hijos o porque éste nunca se ha hecho cargo de los mismos, han ejercido el rol paterno a la perfección luchando por construir un camino y un soporte para que aprendan a andar solos por la vida. Tampoco se me olvidan esas personas que aún no siendo padres biológicamente hablando, se entregan en cuerpo y alma en el cuidado de los hijos de su pareja. Y también tienen cabida, como no, esos que ya se sienten padres esperando la llegada de una nueva vida (si lo lees, va por ti). Felicitar a los que no pueden ser obsequiados por sus hijos, porque un día un obstáculo se metió entre ellos, arrebatando la vida de su bien más preciado, pero que aun así, mantienen vivo sus recuerdos impidiendo que se mueran en el olvido. Y como no, al mío, que a pesar de nuestras diferencias, de nuestra incompatibilidad de caracteres, de mis continuos reproches por ser incapaz de comprenderle, y de muchas otras cosas, hay algo que prevalece y prevalecerá por encima de cualquier contraste, y es que tanto él como yo, daríamos un brazo el uno por el otro y por aquellos seres queridos que nos rodean (lo del brazo es un decir…). Y que sepa que mi sentimiento por él es enorme, a pesar de ser consciente de que no va a leer estas líneas. Pero tampoco quiero pasar por alto hablar de los demás “padres”, para darles mi más sentido pésame a los que no tuvieron el valor de disfrutar de un hogar en toda su magnitud. Mis más sinceras condolencias para esos hombres que piensan que la única forma de educar a sus hijos es sometiéndoles a un régimen dictatorial. A esos que llegaron más lejos si cabe, proyectando su frustración en forma de rabia marcando para siempre la consciencias de sus pequeños a base de hostias, tanto psicológicas como físicas. No me olvido de los que no tuvieron la valía suficiente para afrontar una vida en familia, escapando desaprensivamente de todo aquello que sugiere la responsabilidad de tener y educar a un hijo. Lamentarme por esas bestias, que al mismo tiempo que maltrataban a sus mujeres, lastimaban la inocencia de sus críos, inocencia que se escapaba en cada lágrima derramada en lo más recóndito de su soledad. A esos padres y madres que guiados por el mentor del sinsentido, tuvieron la bajeza y falta de escrúpulos de abandonar a una criatura en mitad de la noche. También a esas parejas separadas que se empeñan en tener una batalla continua donde reina el egoísmo, olvidándose de que entre ellos, hay alguien que quiere convertir las armas en juguetes. Y mi más sincero sentir para todos esos, que ya sea por sus trabajos o por cualquier otro motivo, se olvidaron de hacer uso de esa necesidad tan primordial que es la capacidad de escuchar, y que tanto escasea actualmente. Para todos, para los que lo disfrutan muchas felicidades, y para los que ahora se consumen por su forma de actuar ante sus seres más próximos, mi más sentido pésame. March 27 ¿Quién fue?Quién fue aquel que me despojo de lo que mas quería en este mundo, quién fue el que poco a poco fue hundiéndome en lo más mísero de mi devenir, aquel que se atrevió a encapotar el cielo por el que caminaban mis ilusiones, el que no supo frenar cuando la locura se apodero de mi existencia, el que desarbolo cada palmo de Universo que aún me quedaba por descubrir, aquel que fue incapaz de tenderme su mano para secar cada lágrima que emergía de mis adentros, el que fue incapaz de dar la cara cuando su mundo le imploraba justicia…… Pasan los años, los días , las horas… y mientras los pliegues de mi alma se van acrecentado, también lo hace la perspectiva que me permite otear ese horizonte de luz que, como si de una aurora en mitad de las tinieblas se tratara, me ha permitido comprender que el entorno nunca fue es responsable de tales males, que no hubo nadie de mi alrededor que se opusiera a mi transitar diario, que no hubo obstáculo alguno salvo los que yo mismo creaba, que la única lacra de mi perseverante aflicción se encontraba en mi cabeza, perpetrando en cada recoveco de mi mente impidiéndome ver que no existía mayor problema que los que yo mismo provocaba…. Es ahora cuando he logrado ver que por muy nublado que esté el día, el Sol sigue brillando tras las nubes. Es ahora cuando alzo mi mano al cielo para poder agarrarme a la esperanza que me impida caer en picado sobre los escombros de la demencia y la soledad. Es el momento adecuado para hacer que mis ojos lloren pero con la fortuna de tener la fuerza necesaria para secar el agua que brota por el río de mis necesidades…..En definitiva, llegó el momento de no buscar el culpable de mis desgracias y decirle a la vida que la aversión hacia uno mismo puede tornar en un amor profuso que prevalecerá por encima de cualquier adversidad. |
|
|